03 març, 2007

Aissss sabéis qué? Que por una temporada voy a dejar de escribir. Ya no me motiva tanto como antes explicar cosas. No es que no quiera compartir más vivencias e ideas con vosotros, pero creo que la vida está llena de ciclos que se abren y se cierran, y uno avanza, evoluciona, abriendo y cerrando esos ciclos. Y este ciclo creo que ha llegado a su fin.
También es verdad que nunca se ha de decir nunca, pero si sé que durante mucho tiempo no van a aparecer nuevos posts mios por aquí (que no significa q no me vaya a pasar por otros blogs!). No sé qué decir la verdad... Pero quiero agradeceros el haber estado ahí (aquí) y el habernos podido relacionar mediante esta cosa tan extraña que es Internet. Un beso enorme a todos y todas. Bueno uno no, muchos. Muchísimos.
Au revoir!!!!

03 febrer, 2007

Curado del jet-lag y con ganas de escribir, voy a dejar unas cuantas líneas por aquí.
Como algunos ya sabeis, y sino os lo cuento, estuve una semana en Chicago, la tercera ciudad de los Estados Unidos. Uno se preguntará... ¿por qué fuiste a Chicago, y no a Nueva York o a los Ángeles? Pues bien, que se lo pregunte en silencio, porque estoy harto de contestar esa pregunta a todo el mundo xD
Básicamente es... porque me dió la gana. Aunque ampliando la respuesta y rebajando mi bordería a niveles ínfimos podría decir que dos de las amigas con las que viajo ya habían estado en NY y por no repetir, escogimos la Ciudad del Viento, que viene a ser lo mismo que Windy City, como los yankees la llaman.
Después de dejar claro que no quería cometer ningún atentado, que no estaba loco, que no tenía ninguna enfermedad contagiosa, que no había estado en la cárcel y que no iba a traficar con pollos, pude entrar en esa nación embebida en Dios. Hasta en los billetes dejan claro que en Nuestro Señor confían.
Mi primera impresión fue lo limpio que está todo y lo educada que es la gente. Da gusto caminar por la calle, eso sí, con guantes bien gordos, gorro y bufanda. Los leotardos, pantalones de pijama o sucedáneos, se agradecerán, ya que las temperaturas pueden bajar hasta los -10 grados Celsius (no confundirse cuando allí indiquen 17 grados, porque esos son los del señor Fahrenheit) bajo un precioso y soleado cielo azul. Un dato curioso a añadir a mi primera impresión es la insistencia que un servidor tenía en decir que un semáforo estaba verde, cuando en realidad el muñequito que invitaba a andar era blanco.
Una seguna impresión fue la cantidad de gente negra que hay, eso sí, ocupando los puestos de trabajo más bien pagados, como conductores de autobús o de metro. Tan típico en esa sociedad.
La tercera impresión fue la cantidad de castellano que puedes llegar a leer. En los transportes de la CTA (autoridad del transporte de chicago) todo estaba escrito en inglés y en castellano, y en la mayoría de cafeterías o mcdonalds, si te arriesgabas a hablar en castellano, te respondían en castellano, eso sí, de telenovela.
La cuarta impresión fue que cuando estás una semana rodeado de edificios que llegan hasta las cien y pico plantas, te acostumbras a ellos. La torre Sears los últimos días ya no me parecía tan alta. Y te asombras cuando aquí en esta ciudad ponen el grito en el cielo cuando se va a construir un immueble de veinte plantas.
La quinta impresión fue lo rápido que se pasa del downtown a la periferia. Vas con el metro (que por cierto, la mayoría de líneas van elevadas, sobre puentes) y ahora hay rascacielos, pero cien metros más allá ya no hay, y de repente te encuentras ante una infinidad de casitas y edificios de como mucho dos plantas.
La sexta impresión y voy a parar ya, que sino esto parecerá la biblia, es que en todas las grandes ciudades, de occidente al menos, se viste igual. La gente joven me refiero. La gente que viste in, cool, fashion o trendy, para especificar más. Las grandes marcas las puedes encontrar tanto aquí como allí, igual que las marcas más normales, como H&M, donde me compré tres jerseys. Cuando me pregunten que dónde me los he comprado diré que en el H&M. Y se sorprenderán. Pues si estuve hace una semana y no vi nada de eso. ¿Han cambiado ya la ropa? No amigo, es que son del H&M de Chicago. Cosas de la globalización.

20 gener, 2007

Mmmm me encanta este invierno. Media tarde. Un café a mi lado. Un sol radiante. Veintiún grados. Regina spektor de fondo.
Anoche fue una noche surrealista. La podría titular "la noche de saluda a los desconocidos como si los conocieras de toda la vida". Gracias a este método patentado por unos amigos míos conocí a la más variopinta colección de gente.
Los primeros en aparecer fueron unos independentistas radicales, y heteros, en un bar gay. El único nexo visible que me permitió relacionar las dos cosas fue una estelada (bandera independentista)encima de la barra del bar. Iban bastante tiradillos, y de primeras, ya odié a dos de ellos. A uno por decir que eran radicales y al otro por dudar de que los guardias civiles fueran personas. Sin embargo, me enamoré de otro chico de mi edad que iba con esta gente, que parecía normal. Bueno y mi amigo también. Y me descubrí bastante salido... Yo creo que si se lo hubiera propuesto seriamente, me hubiera dejado ayudarle con el paquete que transportaba xD Y es que estoy convencido que con unas cervezas de más según que heteros se vuelven bisexuales. Pero no pudo ser. Después de una larga charla sobre política en la que cada uno expuso sus puntos de vista (en algunas cosas, solo en algunas, tenían razón, la verdad) nos despedimos de ellos.
Hubo segundos y terceros encuentros con desconocidos, aunque no tan intensos. Un poco más tarde, en Metro (discoteca gay) nuestro método patentado falló y se nos acopló un pesado que intentaba ligar con otro de nosotros.
Mientras lo hacía, yo llamé la atención de un grupo de italianos. Y la chica que estaba con ellos me hizo señas de que me acercara. Como un buen chico me acerqué y descubrí que, a parte de estar borracha, la italiana se había enamorado de mí. Que si tenía muy linda face, que si su padre era el dueño de una región de Italia, que si adivinara que edad tenía, que si adivinara su horóscopo...
Adivinada la edad de ella y de otro de sus amigos, me giré hacia mi petit comité, y vi que uno de mis amigos estaba de aguantavelas, así que me volví con él.
El pesado de antes seguía en sus trece, pero lo peor es que mi otro amigo le siguió el juego por diversión y cuando nos dimos cuenta, el tio bailaba al lado de nosotros empalmado :S Así que nos dimos una vuelta por la disco y lo perdimos de vista. Antes de irnos nos dio tiempo a conocer a un hombre de 50 años, que creó que se asustó de nosotros, y a dos traductores, también con sus añitos a cuestas.
No podía hacer otra cosa que reír. Y eso que ha sido una de las noches que menos he bebido. Un martini con limón y cuatro sorbos independentistas de cerveza.
Me lo pasé bien. Si señor.
Como no podía ser de otra forma, dejo esta preciosa canción de Regina Spektor, Fidelity. Besitos!!

18 gener, 2007


Qué triste y qué tierno a la vez. Y qué bello.
Empiezo a entender lo que decía Rilke...
Lo bello es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar.

15 gener, 2007

Dulce madrugada... Es la una y doce minutos del 15 de enero de 2007 y tengo tantas cosas que hacer por delante que me permito el lujo de perder 10 minutos escribiendo aquí. Y es que vale la pena, porque a estas horas del día, el sutil desequilibrio mental que me acompaña a lo largo del día se torna en algo casi palpable físicamente. Vamos, que cada mañana me despierto con un copo de nieve cayendo sobre la cima de una montaña, y si no me acuesto, el copo se ha convertido en una bola enorme que rueda velozmente ladera abajo. Y si estoy de exámenes no duermo, con lo que la bola se hace cada ves más y más grande. Y me rallo por tonterías. Y escribo extrañas metáforas.
Un ejemplo: alguien se acuerda de B? Si, no? El chico de Bilbao por el que tanto sufrí... (si no, fue un chico que apareció en mi vida y que desapareció meses después rumbo a Euskadi, su "país" natal) Pues esta noche me ha pasado una foto reciente suya, y lo he visto tan tierno, tan abrazable, que de repente me han venido a la mente todos los momentos junto a él, lo he echado muchísimo de menos y se me han puesto los ojos llorosos. Y es curioso que por ejemplo ahora mismo no me pase eso con mi último ex. Pero que hace unos días me pasara eso con mi ex y no con B. ¿Son normales estas cosas? Llegado a un número de relaciones, ¿ya no sabes a cuál de ellas echas de menos? Aix... lo que daría por retroceder a abril de 2006 y poder volver a despertarme abrazado a su lado (hablo de B). ¿Qué me pasa doctor? ¿Estoy loco? ¿No sé qué quiero? ¿No sé a quien quiero? Jo... quin fàstic. Voy a seguir estudiando. Besitos por doquier!

05 gener, 2007

Buffff parece que haya vuelto de entre los muertos... Pero no, no he muerto, o morido según dialectos de extrarradio, ni me he asfixiado con 12 galletas digestive, Hairblue; podeis respirar tranquilos porque lo único que pasa es que estoy de exámenes finales y entregas de trabajos. Y no tengo tiempo para nada. Y cuando digo para nada es para nada. Hasta se me empiezan a resentir amistades... Frases como te pasa algo conmigo, te noto distante, se hacen frecuentes en este periodo examineril que tan poco entienden los que no lo sufren. Y de entre los que lo sufren, el porcentaje de comprensión disminuye si no se estudia arquitectura xD Tal es su magnitud que las navidades han pasado desaperibidas para mí.
Ah, que hoy toca comer en familia? Ah, que hoy toca cena? Uy Sant Esteve, no me acordaba. Ah que hoy son las uvas? Ah que aun quedan los reyes? etc etc... si a eso le sumas que en el trabajo no me han dado vacaciones (me las ofrecieron, pero en plan... ¿verdad que puedes venir?) te salen unas navidades que ríete de las pesadillas de Tim Burton. Pero al mal tiempo buena cara! además, cuando todo esto acabe, el 17 de enero, tendré unas minivacaciones con ruta por interestatal estadounidense incluida.
De mientras, en contacto con la realidad. Sin novio, con una vida social sesgada momentáneamente y con unas arcas que deben permanecer intactas hasta el viaje a Chicago (ah si, es a Chicago). Genial verdad? Pero no me quejaré, porque en el fondo no tengo motivos de queja...
Cambiando de tema. Estaba pensando... y es curioso como alguien a quien crees querer con fuerza, pasados unos meses se convierte en alguien completamente ajeno a tu vida al que ni siquiera echas de menos. Quizá es que en el fondo soy demasiado frío, y olvido los sentimientos con facilidad. Pero después de querer a alguien, si este alguien te demuestra que ni te quiere ni nada, se pone en marcha la centrifugadora en mi cabeza, y el amor sale proyectado al espacio exterior. Lo malo es que no consigo hacerlo llegar a la velocidad de escape y acaba entrando en orbita de nuevo, tarde o temprano. Y el juego empieza de nuevo.
También es curioso como alguien a quien creías olvidado vuelve de vez en cuando a tu vida, para alegría tuya. Y piensas. Y fantaseas. Y sonríes sorprendiéndote pensando qué pasaría si volvieras con él. Me encantan los ex con los que te puedes reír y bromear sin notar en ningún momento incomodidades provocadas por una relación ya muerta.
Pero las fantasías tan solo son sueños y señor Calderón, la vida no es un sueño. Aunque venga bien soñar de vez en cuando. Puestos a soñar, ojalá que algún dia las armas y los ejércitos, que tan de moda se han puesto últimamente, sirvan para lo siguiente.



Feliz año 2007!

23 desembre, 2006

Aquí estoy otra vez, comiendo unas galletas digestive Hacendado y escuchando a Cocorosie, oyéndome a mi mismo, por fin. Es tan relajante la soledad y el no hacer nada... Por supuesto que no va a durar mucho esta situación (no es bueno alargar este tipo de circunstancias) ya que a las nueve tengo una cena con un amigo y un amigo suyo, y una posterior primera incursión al alternativo mundo del Raval, tan de moda desde unos cuantos años ha si uno es moderno. Y como yo soy tan moderno, que no soy moderno, sino que soy yo, ahí que iré boquiaberto ante las maravillas ocultas que esconde la parte izquierda y marginada del casco antiguo. Posee una mezcla mágica de ordinariedad y excepcionalidad que me encanta. Allí fue, en una estrecha callejuela, bajo un paraguas negro contra el que chocaban una tras otra frías gotas de agua, donde me dí mi último primer beso de amor. Oh, el amor... tan querido y tan odiado. Pobrecillo. En el fondo él es rebelde porque el mundo le ha hecho así.